Fernando Iwasaki

Fotografía de Santi Burgos

Fotografía de Santi Burgos

Fernando Iwasaki nació en Lima en 1961 y es autor de más de una veintena de obras que va desde el cuento (Inquisiciones peruanas, Ajuar funerario, Papel Carbón), la novela (Libro del mal amor, Neguijón), el ensayo (El Descubrimiento de España, Arte de introducir, Nabokovia Peruviana) hasta la crónica (La caja de pan duro, Una declaración de humor) o la historia (Extremo Oriente y Perú en el siglo XVI, Proceso Diocesano de San Francisco Solano), por nombrar sólo algunas. Autor de difícil introducción y catalogación, de perfil sarcástico e ingenioso, Fernando Iwasaki confronta la verdad con humor y sabe hacernos arrodillar nuestras convicciones más solemnes para reírnos de ellas. 
En la boca cargamos la euforia. En la palabra, el grito, el llanto o el gemido, la euforia puede con nosotros, nos supera. Estamos inmersos en una cultura eufórica. Son las obligaciones de esta emoción las que hacen pensar que intentar dominarla es la concomitancia contemporánea de subir una roca a la cima de una montaña. De ahí que se planteen estas ocho interrogantes sobre cómo la euforia nos hace sus sirvientes, para mejor aprender a someternos. Dos nociones principales, para partir de alguna parte: aquella de El sentimiento trágico de la liga, en la que la euforia habita algún lugar entre el balón y la palabra. Y esa otra de Helarte de amar, en la que el éxtasis traza una ruta de ida y vuelta entre los personajes y su boca.